EMUTSA: el destino es de todos, el camino también se paga

2025 / 12 / 30  ( La Nueva España )

EMUTSA presta un servicio esencial para la movilidad en Mieres. Nadie lo discute. Lo que sí debe analizarse con rigor es cómo se gestiona una empresa pública que depende, en más de un 50%, del dinero de todos los mierenses.

El presupuesto previsto para 2026 asciende a 2,45 millones de euros, de los cuales 1,3 millones proceden directamente del Ayuntamiento. Este esfuerzo municipal debería servir no solo para presumir de compromiso, sino también para reflexionar sobre la eficiencia del modelo actual y el uso real de los recursos públicos.

Desde el Partido Popular de Mieres nunca hemos cuestionado el transporte público. Lo que llevamos años señalando es que el sistema debe adaptarse a la demanda real. Hoy se siguen movilizando autobuses completos para trayectos y franjas horarias en los que viajan una o dos personas, o incluso ninguna. Mantener este esquema no es defender lo público, sino resignarse a una gestión ineficiente. Por ello, desde hace más de una década proponemos una medida concreta: en las líneas de escasa ocupación, sustituir el autobús por taxis a demanda, manteniendo horarios, frecuencias y precios. Esta propuesta permitiría reducir costes sin eliminar servicios y hoy es impulsada por el propio Principado de Asturias, pese a haber sido durante años rechazada en Mieres por prejuicios ideológicos.

Es necesario despejar definitivamente el falso relato que sostiene que la normativa estatal buscaba el cierre de EMUTSA por motivos ideológicos. Lo que establecían tanto el Real Decreto-ley 4/2012 como la Ley 27/2013 era un marco de responsabilidad financiera diseñado para proteger las arcas municipales. Estas normas no imponían la disolución automática, sino que la condicionaban exclusivamente a la gestión económica: solo aquellas empresas que persistieran en el déficit sin capacidad de corrección se veían abocadas al cierre. La propia ley ofrecía la llave para la continuidad a través de la aprobación de un Plan de Ajuste y un plan de viabilidad serio que garantizara que la empresa no fuera una carga insostenible para los vecinos.

Además, conviene recordar que la prioridad de la ley es siempre la prestación del servicio, no la supervivencia de una estructura administrativa concreta; si una empresa pública no resulta eficiente, el Ayuntamiento tiene la potestad de prestar el servicio de transporte de forma directa.
En consecuencia, la permanencia de EMUTSA nunca dependió de una decisión externa, sino de la voluntad política para implementar una gestión profesional, eficiente y adaptada a las exigencias de sostenibilidad que cualquier administración debe cumplir.

Pero las propuestas del Partido Popular no se limitaron a la reorganización de líneas. Defendimos, por ejemplo, la necesidad de diversificar la actividad de EMUTSA para reforzar su viabilidad y reducir su dependencia del Ayuntamiento. Diversificar no es privatizar, sino aprovechar mejor los recursos existentes.
Entre estas medidas se encontraba la potenciación del centro de formación de EMUTSA, orientándolo también a la formación externa de conductores y personal del sector, en colaboración con empresas y centros educativos. Asimismo, propusimos también abrir el taller mecánico a la prestación de servicios para terceros —vehículos municipales, taxis o flotas locales— y potenciar el uso del centro de transportes y de las instalaciones logísticas por parte de operadores privados.

A ello se sumarían nuevas líneas de actividad compatibles con el servicio público: transporte discrecional, servicios a demanda para colectivos concretos, apoyo a eventos municipales o colaboración con otras administraciones. Todo ello debía integrarse en un Plan de Empresa actualizado, con objetivos claros y planificación a medio y largo plazo, algo que el equipo de gobierno ha rechazado reiteradamente.

Si bien el incremento puntual en el número de viajeros es una noticia positiva, este dato no puede ser una cortina de humo que oculte la falta de una estrategia global. No debemos olvidar que este repunte se produce en un escenario de fuertes subvenciones estatales que, aunque se presenten bajo la etiqueta de gratuidad, se sufragan con los impuestos de todos los ciudadanos.

Gestionar una empresa pública no consiste en normalizar pérdidas crecientes bajo la premisa de que "el presupuesto municipal lo aguanta", sino en administrar cada euro con el máximo rigor.
Al final, cada ineficiencia que se perpetúa, es un recurso que se detrae de otras necesidades urgentes de nuestro municipio. Si se corrigen estos desequilibrios y se planifica con rigor, el margen de actuación del Ayuntamiento cambia. Incluso podrían abordarse debates hoy impensables, como avanzar hacia modelos de mayor accesibilidad para los usuarios, como la gratuidad del servicio, sin incrementar el esfuerzo económico municipal.

Ese es el planteamiento del Partido Popular: menos propaganda y más gestión; menos dogma y más sentido común. EMUTSA necesita planificación, coherencia y valentía política para garantizar su futuro al servicio de los vecinos de Mieres.

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EMUTSA: el destino es de todos, el camino también se paga

Víctor Ferreira. Concejal PP Mieres

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